Límites de envío diarios
Aiio envía desde tu buzón real (tu Gmail o Outlook conectado) — no desde un servidor de envío masivo propio. Eso significa que los límites de envío no son una restricción arbitraria de Aiio: son para proteger la cuenta de correo real que usas todos los días, no solo para prospección.
¿Por qué existe un límite?
Gmail (y Outlook) vigilan constantemente el comportamiento de cada cuenta para detectar actividad automatizada o abusiva. Una cuenta que de pronto empieza a mandar muchos correos — sobre todo a gente que nunca le ha escrito antes, que es exactamente lo que hace prospección en frío — puede activar sus sistemas antispam, incluso si técnicamente está muy por debajo del tope que el proveedor permite. En el peor caso, la cuenta puede quedar temporalmente restringida y pedirte verificación adicional para volver a operar.
Por eso Aiio aplica un límite propio, más conservador que el de Gmail, para que tu cuenta se vea como lo que es: una persona real escribiéndole a otras personas, no un sistema de envío masivo.
Cuando conectas tu correo por primera vez (o lo reconectas), Aiio empieza con un límite más bajo — una cuenta que arranca a todo volumen desde el día uno se ve anómala, aunque nunca hayas tenido problemas antes.
Una vez que tu cuenta lleva más de una semana enviando de forma constante, el límite sube a 40 correos por día — todavía muy por debajo del tope real de Gmail (~500/día para cuentas personales), dejando margen de sobra.
Además del tope diario, Aiio espera al menos unos segundos entre un envío y el siguiente — evita ráfagas de mensajes seguidos, que es otra señal que los sistemas antispam vigilan de cerca, independientemente de cuántos lleves en el día.
¿Qué pasa si llego al límite?
Aiio te avisa con un mensaje claro en el momento — no se envía nada de más, y no se te cobra crédito de IA por un mensaje que no se pudo mandar. Simplemente espera al día siguiente (o los segundos indicados, si fue el espaciado mínimo) e inténtalo de nuevo.
