Reputación de correo y bandeja de entrada
Tu buzón (la cuenta que conectaste a Aiio) tiene una "reputación" ante los proveedores de correo — como Gmail, Outlook o Yahoo. Es lo que determina si tus mensajes llegan a la bandeja principal, a promociones, o directo a spam.
¿Qué es exactamente?
Cada vez que envías un correo, el proveedor de destino (por ejemplo, Gmail) observa cómo se comporta tu cuenta: si la gente abre tus correos, si responde, si te marca como spam, si tus mensajes rebotan porque el destinatario no existe. Con eso arma un puntaje interno de confianza para tu dirección de correo. Ese puntaje no es público ni tiene un número que puedas consultar — se refleja en los resultados: buena reputación = llegas a la bandeja principal; mala reputación = spam o rechazo directo.
Qué la daña
- Rebotes (bounces): enviar a direcciones que no existen o que ya no reciben correo. Es la señal más fuerte y rápida de dañar tu reputación.
- Marcas de spam: si varios destinatarios reportan tu correo como spam, el proveedor lo nota y te penaliza.
- Bajo engagement: si nadie abre ni responde tus correos, el proveedor interpreta que no son deseados.
- Volumen repentino: mandar muchos correos de golpe desde una cuenta que normalmente envía poco activa filtros automáticos de "esto parece spam".
Cómo la protegemos en Aiio
- Verificamos el email de un lead antes de que le escribas, para evitar rebotes evitables.
- Priorizamos la tasa de respuesta como métrica principal, no el volumen — este CRM está pensado para prospección personalizada, no para envío masivo.
- No usamos técnicas agresivas de tracking (como píxeles de apertura o reescritura de links) que suelen disparar filtros antispam.
Qué puedes hacer tú
- Escribe mensajes personalizados — no plantillas idénticas a todos.
- Si un lead sale 🔴 en la verificación, no le escribas por correo — usa la opción de contactarlo por LinkedIn.
- Evita mandar muchos correos en muy poco tiempo desde una cuenta nueva.
